Esta pieza nace del encuentro entre la mirada de María José Llergo y el espíritu del Toro de Osborne. Un diálogo entre raíz, fuerza y emoción que el artista Luis Torres ha llevado a esta pieza de cerámica.
Queremos que la silueta del Toro de Osborne te acompañe como símbolo de lo auténtico que permanece y del arte que nace de lo que somos.